Hace ya algún tiempo, la autora de uno de mis blogs de cabecera, me decía que era un desastre cocinando y que se alimentaba fatal. Y yo, que cambio de los tacones a los rulos más rápido que una chica Almodovar, me entró el instinto maternal y le prometí que poco a poco le iría dando pistas para que se convirtiera en una cocinillas. Así que, como lo prometido es deuda, aquí te dejo esta receta sabrosa y con pocas calorías, aunque yo se que a ti eso te da igual, que de guapa te pasas.
- 1 pechuga de pollo
- ½ cucharada de mostaza
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 100 g de guisantes en conserva
- ½ botellín de cerveza
- Sal, pimienta, 1 hoja de laurel
Salpimentar un poco la pechuga de pollo y forrarla con la mostaza. Calentar el aceite en una cazuela o sartén y sofreírla ligeramente por todos lados, cuidando de que no se queme la mostaza
Añadir el laurel un poco de cerveza, medio tapar la cazuela y dejar que la carne se vaya haciendo, medio friéndose, medio cociéndose, añadiendo siempre la cerveza que haga falta para que el guiso no nade nunca en líquido pero que no se quede seco. Así se irá haciendo una buena salsa fuerte y sabrosa. Al cabo de unos ocho minutos echar los guisantes y en dos más estará en su punto.
Nota
Receta obtenida del programa "22 minutos" del canal cocina.






















